domingo, 1 de junio de 2008

São Miguel “La isla verde”

Recientemente he recibido un correo de un amigo que hablaba de las islas Azores y concretamente de la isla São Miguel. El email se titulaba "Super bonito, el año que viene me voy allí de vacaciones". Jamás había oído hablar de este lugar (sí de las Azores pero no de São Miguel y de las Azores más por tema político que otra cosa) y es realmente precioso para los amantes de la naturaleza. Esta instantánea es de el lago das sete cidades y francamente solo verla, apetece estar allí.



Considerada por muchos la más bonita –y, sin duda, la más diversa- de las islas de las Azores, no debe sorprendernos que muchos turistas empiecen su experiencia de las Azores en São Miguel, la principal isla de las Azores. No hay ningún visitante al que no le impresionen la increíble miríada de todos los diferentes tonos de verde que se exhiben en sus grandes praderas, bosques, plantaciones de tabaco y de té así como la abundancia de otros colores que esta isla ofrece, una auténtica cura para los sentidos.


La superficie aproximada es de 747 km cuadrados (65 km de largo por 16 km de ancho). São Miguel es la mayor isla y con sus 135,000 habitantes –que representan más de la mitad de la población total del archipiélago- también la más poblada de las Azores. Su apelativo “la isla verde” es debido a la increíble fertilidad de su suelo. São Miguel es sin lugar a dudas el centro político, económico e intelectual del archipiélago; es en su capital, Ponta Delgada donde se encuentra la sede de la Presidencia de la Región Autónoma de las Azores y el puerto pesquero y comercial más importante del archipiélago así como también la única universidad y uno de los tres aeropuertos internacionales.


Esta isla montañosa es de origen volcánico como el resto del archipiélago y fácilmente reconocible por dos macizos volcánicos, separados por una cadena de conos basálticos que alcanzan alturas de 200 a 500 metros en la parte central de la zona oeste. El pico más alto de la isla con 1,150 metros es el Pico da Vara y que forma la parte final del macizo del este, mientras el Pico da Cruz con 850 metros de altura por encima del nivel del mar es el más alto del macizo oriental. En el centro de la isla se eleva la Serra da Água de Pau, una sierra que alcanza una altura de 940 metros de altura. Los cráteres de Sete Cidades, Fogo, y Furnas se han convertido con los siglos en unos misteriosos lagos de montaña con aguas cristalinas de impresionantes azules y verdes; hoy en día representan una de las principales atracciones turísticas.


La isla ha sido sacudida desde el Siglo XV con erupciones volcánicas y terremotos de mayor o menor intensidad en numerosas ocasiones –el terremoto de mayor intensidad responsable de la devastación de la mayoría de la isla sucedió en 1522- y todavía hoy se detecta actividad volcánica en su interior en forma de manantiales de agua sulfurosa caliente y varias fumarolas de vapor, especialmente numerosas en los valles de Furnas cerca de la costa sur y en Ribeira Grande, cerca de la costa norte. En algunos lugares, la tierra se calienta tanto que –como atracción turística- un plato regional el “cozido” es cocinado durante unas horas en una olla enterrada en la tierra.


He hechado un ojo a los vuelos. Para este verano están un poco caros (alrededor de 500€) pero para la semana santa del año que viene no estaría mal una escapada allí. Desde la web Govolo encontraréis vuelos por 369€. A través de Trivago tenéis el hotel Canadiano en Ponta delgada de 4* y con una puntuación de 77 sobre 100 por 70€ la noche en habitación doble.

Textos: Azores islands,

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